Día de la Concienciación del Trastorno del Desarrollo del Lenguaje

El Trastorno del Desarrollo del Lenguaje (TDL), anteriormente denominado Trastorno Específico del Lenguaje, es una condición del neurodesarrollo que afecta el uso del lenguaje en niños y niñas sin que existan déficits auditivos, cognitivos o neurológicos que expliquen sus dificultades (American Psychiatric Association, 2013).

Se caracteriza por alteraciones en el desarrollo tanto comprensivo como expresivo del lenguaje, de forma persistente. Tiene un impacto funcional, ya que interfieren en la vida diaria, especialmente en el desempeño social y escolar. Es de carácter heterogéneo, lo que se manifiesta en los distintos niveles del sistema lingüístico. En algunos casos, las dificultades se observan en la fonología, afectando la correcta producción de las palabras; en otros, se expresan en la sintaxis y la morfología, con limitaciones en la construcción de oraciones o en el uso de reglas gramaticales. También puede verse comprometida la semántica, dificultando la comprensión y el uso preciso del vocabulario, o el acceso al léxico, que se traduce en problemas para recuperar palabras en situaciones comunicativas. Asimismo, algunos niños o niñas presentan alteraciones en la pragmática o en el discurso, lo que impacta al momento de mantener conversaciones o interpretar intenciones comunicativas.


La evidencia científica ha demostrado que el TDL puede coexistir con déficits motores, dificultades de aprendizaje, problemas en la producción de patrones secuenciales y alteraciones en las funciones ejecutivas (Doucet et al., 2025).

Se estima que el TDL afecta aproximadamente al 7% de la población. No obstante, continúa siendo un trastorno poco conocido por la sociedad en general (Andreu et al., 2021). Tal como señala ATELMA, es frecuente que se identifique tarde, y esto se debe a la falta de conocimiento de la sociedad, a que no existen rasgos físicos visibles que permitan identificar la dificultad o a un diagnóstico difícil o equívoco.

Si bien es fundamental que niñas y niños con Trastorno del Desarrollo del Lenguaje (TDL) reciban apoyo profesional de un logopeda y que las familias cuenten con un acompañamiento adecuado, también existen formas de favorecer el desarrollo comunicativo desde el hogar a través de modelos lingüísticos cotidianos.

El lenguaje en la infancia se fortalece principalmente mediante interacciones diarias y naturales. Para ello, resulta clave crear un ambiente de comunicación respetuoso, en el que el niño o la niña se sienta motivado a expresarse sin presión.

Con este propósito, a continuación, se presentan algunas estrategias prácticas que las familias pueden incorporar en su vida cotidiana.


Habla paralela

• El adulto pone palabras a lo que el niño o la niña está haciendo.

• Ejemplo: “Te estás poniendo la camiseta azul”.

• Esto permite que el niño o la niña escuche vocabulario vinculado a sus acciones y rutinas.

Autoconversación

• El adulto describe en voz alta lo que hace en el momento, como un narrador de su propia acción.

• Ejemplo: “Estoy poniendo la mesa. Coloco los platos, después los vasos, y ahora las servilletas”.

• Ayuda a que el niño o la niña escuche estructuras lingüísticas diversas.

Descripción del entorno

• Se nombra y se explican los atributos de objetos o situaciones que aparecen en la vida diaria.

• Ejemplo: “El coche se ha estropeado y está parado en la calle”.

• Favorece la ampliación de vocabulario y la comprensión de situaciones.



Preguntas abiertas

• Se fomenta el diálogo con preguntas que invitan a elaborar respuestas más amplias que un “sí” o “no”.

• Ejemplos: “¿Qué te ha gustado más del parque?” “¿Cómo crees que podemos arreglar este juguete?” “¿Qué te apetece hacer después de comer?”

• Esto incentiva el pensamiento, la narración y la organización del discurso.

Repetición y reformulación

• Cuando el niño o la niña produce una palabra o frase aproximada, el adulto la repite correctamente y la amplía.

• Ejemplo: Niño/a: “Pato agua”. Adulto: “Sí, el pato nada en el agua. El pato es amarillo y hace ‘cuac, cuac’”.

• Esta estrategia refuerza la corrección sin interrumpir ni invalidar la iniciativa comunicativa.

Recomendación general:

Estas estrategias deben realizarse en un ambiente relajado, dentro de las rutinas familiares (mientras se cocina, se viste al niño/a, se juega o se pasea). La clave es no forzar, sino acompañar y enriquecer el lenguaje de manera natural y constante, favoreciendo que la comunicación sea un acto placentero y compartido.


Bibliografía:

Andreu, L., Ahufinger, N., Igualada, A., & Sanz-Torrent, M. (2021). Description of the change from SLI to DLD in an English-speaking context. Revista de Investigacion En Logopedia, 11(Especial), 9–20. https://doi.org/10.5209/RLOG.70857

Doucet, G. E., Kruse, J. A., Eden, N. M., Goffman, L., & McGregor, K. K. (2025). Initial evidence of altered functional network connectivity in children with developmental language disorder. Brain and Language, 270. https://doi.org/10.1016/j.bandl.2025.105637

American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5th ed.). https://doi.org/10.1176/appi.books.978089042559

Autora: Logopeda Claudia Sandoval.